Bienvenido a Serbia (16 de Enero de 2008)

Queridos sobrinos,

Hace mucho que no os escribía y, la verdad, tampoco tenía intención de hacerlo, pero al saber de este viaje una multitud (tres o más personas) me ha pedido que os contara de mis andanzas. Como cedo fácilmente a las presiones, he encontrado un cibercafé bastante apañado para hacer mis crónicas. El sitio en cuestión es un sótano con decoración de maderas oscuras y tapizados de flores, luz tenue y música de Jennifer Lopez. El ambiente entre bar ingles y puticlub le da a todo un aire bastante surrealista, así que puede que antes de acabar el mensaje tenga que pedirme un ron-cola para hacerme con la situación.

Como sabéis viajo por tierras de la antigua Yugoslavia, más concretamente por Serbia. Si bien estoy en una ciudad del norte llamada Novi Sad, mañana mismo iré hacia el sur, luego atravesare Kosovo, girare a la derecha para pasar por Montenegro, subiré por Bosnia y, con un nuevo giro, volveré a Serbia. Esto es lo que técnicamente se conoce como "trayectoria en redondel", pero este es un término avanzado que prefiero no usar.

La primera ciudad a la que llegue fue Belgrado, la capital de esto que llaman país. Belgrado significa "la ciudad blanca"...no sé a quién se le ocurrió el nombre, pero la resaca debió matarlo. Belgrado es, tras un primer vistazo, gris. Luego piensas que es MUY gris. Finalmente, te das cuenta de que es una puta mierda de sitio y que si vivieras aquí te querrías morir a cada rato. Pero como ves que la gente aguanta y no se lanza delante de los coches, decides darte una vuelta e investigar. Aunque hay bloques socialistas de hormigón por todas partes, el centro o "ciudad vieja" (no mucho porque es de finales del XIX) se salva un poco. Especialmente por un par de calles peatonales y el parque que rodea el castillo. Lo realmente bueno de Belgrado, sin embargo, es la cantidad de cafés, restaurantes y cervecerías que pueblan la ciudad. Supongo que los habitantes han decidido soportar su realidad a base de cafeína, comida y mas cafeína y por eso la mayoría de los sitios abren ininterrumpidamente entre las 8:00 de la mañana y la 1:00 de la madrugada (más o menos). Es decir, que si te quieres tomar un filetoncio a las 10 de la mañana o unos huevos fritos a las 7 de la tarde, pues tu mismo. Después te quedas tomando cafés y cervezas hasta las tantas para bajarlo y ya está. Si además tenemos en cuenta los precios, esto empieza a tener alicientes. A saber:

- Medio litro de cerveza de importación en restaurante pijito: 2 euros
- Medio litro de cerveza nacional (de puta madre, por cierto) en bar cutrecillo: 0,80 euros
- Cena de dos platos y medio litro de cerveza (como debe ser) en restaurante italiano de moda: 10 euros
- Café...quien quiere café con la cerveza tan barata????

(Nota al pie: acaban de poner a Miguel Bose y ahora toca Malú, creo que necesito esa copa)

Después de estudiar un poco, tiene sentido que Belgrado sea así y sus gentes estén hechas a todo. Resulta que la ciudad ha sido destruida 40 veces en los últimos 2300 años y últimamente ha pasado de los turcos a los austriacos, de nuevo a los turcos, luego a los húngaros, ha sido independiente, ocupada de nuevo en la primera guerra mundial, libre otra vez, arrasada por los nazis, reconstruida por los socialistas y bombardeada por la OTAN. Con tanto tema es normal que sea fea de cojones. Ya me imagino la discusión de dos operarios cualquiera en un momento de la historia:

- Bueno, Bronislav, que ponemos en este solar? Una catedral gótica o un parking?

- Una catedral gótica?? Vamos no jodas!! Con lo que cuesta hacerlas y lo que fastidia cuando las tiran!! Quita, quita, mejor el parking que con un par de camiones de hormigón y unos mojones lo tenemos listo, y encima cobramos por horas y nos sacamos unas pelillas.

- Pues visto así...

En fin, el tiempo se acaba y debo despedirme. Espero volver a escribir pronto.

Saludetes,

Vuestro Matt.

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