Bulgaria y sus bulgaros (28 de Enero de 2009)

Queridos sobrinos,

Aunque puede que algunos no lo sepáis, vuelvo a estar de viaje. En esta ocasión (nueva etapa de la gira "países de mierda") he decidido venir a Bulgaria y, fiel a mi tradición, voy alumbrar vuestras pobres mentes con las cosas que veo y oigo por aquí. Aviso, llevo medio litro de cerveza antes de venir al cibercafé, así que no sé cómo puede terminar todo esto.

Bulgaria es otro país balcánico (de los que se cultivan por aquí) cuyas mayores aportaciones a la cultura mundial son el yogur y el método para matar disidentes con la punta envenenada de un paraguas. Lo del paraguas no lo he probado, pero el yogur esta bueno. Aun así, lo primero que llama la atención del viajero es que aquí, oh maldición, todo está escrito en cirílico.

Como todos recordareis de mis andanzas por Serbia, el cirílico es un alfabeto supuestamente inventado por los Santos Cirilo (de quien toma el nombre) y Metodio. Lo que seguramente no sabréis es que ellos solo hicieron una cosa llamada glagolítico y fueron sus aprendices (becarios) los que realmente crearon el cirílico. Cirilo y Metodio, como buenos directores de tesis, se encargaron de firmar y llevarse la fama. Con semejantes antecedentes es comprensible que el resultado sea un puto lio de letras dadas la vuelta que no signifiquen lo que deberían. Casi podemos imaginarnos una conversación entre dos de los monjes-becarios que, cerveza en una mano y porro medicinal en la otra, discuten sobre sus aportaciones a la semiótica universal:

- !Mira Teodosius, acabo de inventarme otra letra!
- !Cojones, una "R" invertida! Tío, te sales...y para qué sirve?
- Pues ni puta idea, pero voy a hacer que se pronuncie tragando media lengua y aspirando mientras pones los ojos en blanco
- !Qué bueno! !Vas a hacer que todos los eslavos se parezcan al chaval de El resplandor! Mira esta que he inventado yo, se parece al culo de tu hermana...
- Tronco, no jodas, si es un asterisco tachado y partido por la mitad...
- Pues eso, como el culo de tu hermana...

Con este carajal no es raro que estos países se hayan visto empujados a un destino común: la mugre. Porque seas serbio, búlgaro, ucraniano o ruso, es imposible tener una historia normal cuando ni siquiera puedes leerla o escribirla en condiciones. Sé que hay rusófilos y eslavófilos entre vosotros, queridos amigos, pero a ver si alguno tenéis narices de explicarme como la "T" mayúscula, en minúsculas es la "m".

A pesar de todo, el uso intensivo del cirílico no sirve para explicar la desviación mental que sufren en este país. Debe de haber alguna razón oculta (el abuso del yogur, quizá) que los diferencia de rusos, serbios y otras gentes y los lleva a una permanente esquizofrenia o dislocación de la realidad. El síntoma mas llamativo a primera vista es que para decir "no" asienten con la cabeza y para decir "si", niegan. Cierto es que a los jóvenes (supongo que por aquello de la convergencia europea) les están educando en el buen sentido, pero es muy normal ver a mayores de cuarenta años afirmar seriamente con la cabeza cuando te quieren decir que no hablan inglés, por ejemplo. En mi afán por comprender e integrarme en otras culturas yo también intente seguir esta costumbre al principio. Cuando me preguntaban algo (gracias a Dios, pocas veces) movía la cabeza al revés de como hemos aprendido las personas normales. Mis únicas conclusiones fueron un dolor de cabeza que desafiaba a la ciencia y una mala hostia que todavía me dura. Os reto a que lo intentéis y me digáis que pasa.

Pero quizá mas impactante aun fue mi segundo enfrentamiento con la realidad esquizoide de este país. Cuando se trata de comer, lo normal para esta gente es comenzar con una ensalada. Hasta aquí no hay signos de locura. Cierto es que la empapan en yogur, pero puede ser aceptable, excéntrico en todo caso. El problema es que la tradición manda tomarla bebiendo una cosa llamada Rakiya, un aguardiente de 40 grados parecido al orujo. ?Que clase de depravados son capaces de tomar la ensalada con aguardiente? ?Que puede pasar por la cabeza de alguien que hace algo así? Ni que decir tiene que yo también probé el invento. Se me dio la vuelta el estomago, pero lo probé. Y os puedo decir una cosa: sigo sin tener ni puta idea sobre la "identidad búlgara", pero mezclar lechuga, yogur y orujo es una de las mayores marranadas que he hecho en mi vida. Aun así intentare hacerme con una botella del invento por si alguien no confía en mis palabras.

Mientras tanto, seguiré observando de cerca a los paisanos a ver qué descubro. Os mantendré informados.

Afectuosamente,
Vuestro Tío Matt.

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